P: Dices en una nota incluida en tu libro El ritual de lo habitual que su objeto es «promover una reflexión sobre el poder y la obediencia, y el cuerpo como lugar donde se configura esa dialéctica». ¿Por qué elegiste este tema? ¿Cómo nace El ritual de lo habitual?
R: El libro nace en un momento raro en mi vida, en el que por circunstancias personales, era incapaz de hacer poesía introspectiva, íntima. Sin embargo, la necesidad de escribir estaba ahí, intacta, potente, como siempre. Así que un día que no tenía nada que hacer en el trabajo, gracias a la crisis, –le debo muchas cosas a la crisis económica, le debo casi la vida–; abrí el Google y me puse a «versificar» aquellas noticias que me interesaban. Como ya me las había leído casi todas, para no aburrirme, porque este es un proyecto fundamentalmente dirigido a no aburrirme, incidí en aquellas que contenían mujeres y dentro de ellas las que contenían mujeres «malas».(Seguir leyendo aquí)
Mostrando entradas con la etiqueta Cristina Morano "El ritual de lo habitual". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristina Morano "El ritual de lo habitual". Mostrar todas las entradas
sábado, 28 de mayo de 2011
viernes, 15 de abril de 2011
Sobre "El ritual de lo habitual", por David González
Sigo con Elche. Con Cristina Morano. Que me regaló su último poemario: El ritual de lo habitual. ¿Qué puedo decir sobre Cristina? Que en mi opinión es una de las poetas españolas contemporáneas con mayor talento o genio poético. Y cada nuevo poemario viene a confirmarlo. Y aunque solo fuera por este poemario que me leí en el tren de Alicante a Madrid y que he vuelto a releer ya en mi casa, ya habría merecido la pena mi viaje a Elche.(leer completo aquí)
domingo, 3 de abril de 2011
Sobre "El ritual de lo habitual", de Cristina Morano. Por Alberto García-Teresa. Culturamas
«Decidme qué es el poder», se pregunta una de las voces de El ritual de lo habitual. «¿Por qué querría nadie / desobedecer?», concluye otra. Pues por todo lo expuesto por Cristina Morano en este poemario descarnado, ambicioso en su propuesta y por su dureza, muy coherente y unitario, que analiza las consecuencias de la acción del poder sobre otros, sobre sus cuerpos y sobre sus mentes, y sobre el cuerpo y la mente propios.
El libro plantea la función de la obediencia, de la complicidad en la tortura, en la injusticia. ¿Es posible evadirse de esa responsabilidad? ¿ Cuánto se colabora con el sufrimiento al tolerarlo?
La escritora lanza esas preguntas a través de los personajes, de las dieciocho mujeres que hablan en cada uno de los poemas de la obra (a la última de ellas le dedica una serie de cinco piezas), numerados y en cuyo título se especifica quién es la protagonista. Mediante el monólogo dramático, haciendo uso especialmente del registro narrativo, Morano indaga en cuánto deshumaniza el Poder y la sumisión, dejando hablar a esos náufragos en su degradación («mi hijo es fruto de una orden»). (seguir leyendo aquí)
martes, 29 de marzo de 2011
lunes, 28 de marzo de 2011
miércoles, 2 de marzo de 2011
sábado, 26 de febrero de 2011
Presentación en La Casa del Libro de "El ritual de lo habitual", de Cristina Morano
El próximo lunes
28 de febrero
Cristina Morano estará en Madrid
presentando El ritual de lo habitual.
En la mesa también estarán José Ángel Barrueco
y Rebeca Álvarez.
28 de febrero
Cristina Morano estará en Madrid
presentando El ritual de lo habitual.
En la mesa también estarán José Ángel Barrueco
y Rebeca Álvarez.
Será en La Casa del Libro (c/Hermosilla, 21)
lunes, 21 de febrero de 2011
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Ripley: la gata de la autora (Cristina Morano, "El ritual de lo habitual")
Ripley: la gata de la autora
Les concedo la puerta blanca,
no la transpongo nunca. Pero mi hogar
es mucho mayor que eso:
su horizonte sónico comprende
desde los semáforos de Gran Vía
hasta el pobre río con sus árboles
y esas flechas de pájaros
que cruzan de súbito el paisaje.
Porque no entienden la casa
me encuentran Misterio.
Porque me ajeno calculando
la trayectoria del mirlo
después de la ventana,
o en la medianoche alcanzo la polilla.
Porque sus ojos necesitan luz
me llaman Arcano.
Como si fuera uno de sus dioses
–el Divino Cazador del Insecto–
me alimentan.
Me dan
sueño. Y el sueño es también la casa,
sus medidas comprenden mis fauces,
la musculatura exacta y las vibrisas
por donde reverberan ellos
a través del asfalto y de los parques.
Porque tengo mi sueño en mis manos
me suponen Sensualidad.
Les concedo la puerta blanca,
no la transpongo nunca. Pero mi hogar
es mucho mayor que eso:
su horizonte sónico comprende
desde los semáforos de Gran Vía
hasta el pobre río con sus árboles
y esas flechas de pájaros
que cruzan de súbito el paisaje.
Porque no entienden la casa
me encuentran Misterio.
Porque me ajeno calculando
la trayectoria del mirlo
después de la ventana,
o en la medianoche alcanzo la polilla.
Porque sus ojos necesitan luz
me llaman Arcano.
Como si fuera uno de sus dioses
–el Divino Cazador del Insecto–
me alimentan.
Me dan
sueño. Y el sueño es también la casa,
sus medidas comprenden mis fauces,
la musculatura exacta y las vibrisas
por donde reverberan ellos
a través del asfalto y de los parques.
Porque tengo mi sueño en mis manos
me suponen Sensualidad.
lunes, 20 de diciembre de 2010
El espejo (Cristina Morano, "El ritual de lo habitual")
El espejo
Leer a Lewis Carroll y poner
literalmente el cuerpo al otro lado
del espejo. Y a ver si nos encuentran,
coño, que quien nos busque tenga
que hacer a un lado su propia imagen.
domingo, 19 de diciembre de 2010
Tata (diminutivo de Fuensanta) joven murciana a punto de casarse. (Cristina Morano, "El ritual de lo habitual")
Tata (diminutivo de Fuensanta) joven murciana a punto de casarse
No soy un hombre* soy un cisne**.
Antes de acabar mi tercer máster
y casarme habré probado
cada droga, cada postura, cada universitario
de al menos tres continentes;
los usamos como salita de comedor,
cuando nos vamos, los pobres batracios
están llenos de pipas, de compresas mojadas,
de joyería falsa que ya no nos apetece.
A eso llamamos el lado salvaje,
el territorio de los criados:
porque no entienden mi aburrimiento
me suponen Profundidad.
Diseño mi propia casa, permito
a los especialistas
intervenir en determinados espacios
que atañen a la estructura
pero nunca al acabado. Igual
sucede con mi vestido de novia,
el aderezo final del recogido
pertenece a la historia de tu patria.
Me criaron para sostener una pieza
de amatista o unos rubíes birmanos,
–“sangre de paloma” los llaman–.
Pero no soy una paloma, recuerda:
soy un cisne, me deslizo y me deseas,
soy el poder también para tu cuerpo
y tengo más de 300 bolsos.
No soy un hombre* soy un cisne**.
Antes de acabar mi tercer máster
y casarme habré probado
cada droga, cada postura, cada universitario
de al menos tres continentes;
los usamos como salita de comedor,
cuando nos vamos, los pobres batracios
están llenos de pipas, de compresas mojadas,
de joyería falsa que ya no nos apetece.
A eso llamamos el lado salvaje,
el territorio de los criados:
porque no entienden mi aburrimiento
me suponen Profundidad.
Diseño mi propia casa, permito
a los especialistas
intervenir en determinados espacios
que atañen a la estructura
pero nunca al acabado. Igual
sucede con mi vestido de novia,
el aderezo final del recogido
pertenece a la historia de tu patria.
Me criaron para sostener una pieza
de amatista o unos rubíes birmanos,
–“sangre de paloma” los llaman–.
Pero no soy una paloma, recuerda:
soy un cisne, me deslizo y me deseas,
soy el poder también para tu cuerpo
y tengo más de 300 bolsos.
*Según la RAE, Hombre: (Del latín. homo,nis). Ser
animado racional, varón o mujer.
**Jóvenes elegantes de la alta sociedad.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Fragmento del prólogo de "El ritual de lo habitual", de Cristina Morano. Por Héctor Castilla
Sepan que éste no es un libro fácil, displicente, acomodaticio. Tienen estos poemas que empezarán a leer en cinco minutos, tres patas sobre los que se apoyan y que la propia poeta remarca verso tras verso.
La primera es la del concepto de ‘obediencia’, es decir, cumplir la acción de quien manda; esto conlleva que quien habla está donde no da la luz de los focos, en la penumbra, en ese espacio nunca resaltado en los periódicos, si acaso en un breve perdido entre noticias estúpidas; esa obediencia llevada al extremo cristaliza en ese verso espeluznante en el que la poeta afirma “mi hijo es fruto de una orden”.
(...)
Por último, me gustaría añadir otros elementos a destacar en la creación de los poemas: primero, el de la conciencia de sermujer de la poeta, mostrándonos muchas veces una realidad aumentada cuyo fin es potenciar lo más posible la percepción de la realidad física; y segundo, una apuesta estética alejada de lirismos trasnochados en la que, de vez en cuando, aparece una ironía capaz de radiografiar parte de la sociedad en la que vivimos con un humor soberbio.
La primera es la del concepto de ‘obediencia’, es decir, cumplir la acción de quien manda; esto conlleva que quien habla está donde no da la luz de los focos, en la penumbra, en ese espacio nunca resaltado en los periódicos, si acaso en un breve perdido entre noticias estúpidas; esa obediencia llevada al extremo cristaliza en ese verso espeluznante en el que la poeta afirma “mi hijo es fruto de una orden”.
(...)
Por último, me gustaría añadir otros elementos a destacar en la creación de los poemas: primero, el de la conciencia de sermujer de la poeta, mostrándonos muchas veces una realidad aumentada cuyo fin es potenciar lo más posible la percepción de la realidad física; y segundo, una apuesta estética alejada de lirismos trasnochados en la que, de vez en cuando, aparece una ironía capaz de radiografiar parte de la sociedad en la que vivimos con un humor soberbio.
Héctor Castilla
sábado, 11 de diciembre de 2010
Cristina Morano, biografía
Escritora y diseñadora gráfica, trabaja actualmente en la agencia Tropa de Murcia.
Fundadora de las revistas Thader (1994-1996) y Hache (2004~).
Ha publicado los libros Las rutas del nómada (Murcia 1999), El pan y la leche (Cartagena 2000), La insolencia (Madrid Universidad Popular José Hierro, 2001) y El arte de agarrarse (Ed. La Bella Varsovia, Córdoba 2010) con prólogos de Julia Otxoa y Pablo Gª Casado; y la plaquette Próxima estación desconocida. Ha escrito el artículo dedicado a Cartagena en la serie “Radiografía de la mujer española” de la revista “Yodona”.
Ha sido incluida en antologías como “Tras la espesa corteza de los días, cien años de poesía en Murcia” (David Sandoval ed., Editora Regional de Murcia, 2002); “Cárcel de amor” (MNCA Reina Sofía de Madrid); “La manera de recogerse el pelo. Generación blogger” (David González ed. Madrid, Bartleby Ediciones 2010); y dos poemas suyos fueron incluidos en el libro homenaje a Pablo Gª Casado editado por La Bella Varsovia con motivo del X Aniversario de la publicación de Las afueras.
Publicará Mirando al este, en Bartleby Ediciones en 2011.
Ha publicado en revistas de difusión nacional como Turia, Antaria, Barcarola, Ayvelar, Ultramar y Nayagua; en los blog de “Las afinidades electivas” y “Generación blogger”, así como en el suyo propio.
http://cristinamorano.blogspot.com/
http://cristinamorano.blogspot.com/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


