miércoles, 29 de diciembre de 2010

Ripley: la gata de la autora (Cristina Morano, "El ritual de lo habitual")

Ripley: la gata de la autora


Les concedo la puerta blanca,
no la transpongo nunca. Pero mi hogar
es mucho mayor que eso:
su horizonte sónico comprende
desde los semáforos de Gran Vía
hasta el pobre río con sus árboles
y esas flechas de pájaros
que cruzan de súbito el paisaje.

Porque no entienden la casa
me encuentran Misterio.
Porque me ajeno calculando
la trayectoria del mirlo
después de la ventana,
o en la medianoche alcanzo la polilla.
Porque sus ojos necesitan luz
me llaman Arcano.
Como si fuera uno de sus dioses
–el Divino Cazador del Insecto–
me alimentan.
Me dan
sueño. Y el sueño es también la casa,
sus medidas comprenden mis fauces,
la musculatura exacta y las vibrisas
por donde reverberan ellos
a través del asfalto y de los parques.
Porque tengo mi sueño en mis manos
me suponen Sensualidad.

LOS EFECTOS QUE PRECEDEN A LAS CAUSAS. Reseña de Nueva Tribuna sobre "Suponiendo la cicatriz como posibilidad de la herida" de Rebeca Álvarez. Por Antonio Santo

martes, 21 de diciembre de 2010

Recital/presentación de "Niña pluma, niña nadie", de Mar Benegas

Cartel de Eddie (J. Bermúmez)
Mucho más que una presentación, la poeta Mar Benegas trae "Niña pluma, niña nadie" a Madrid y lo  hace en un recital que comparte con varias poetas: Nuria Ruiz de Viñaspre (autora del imprescindible "Tablas de carnicero"), Ana Martín Puigpelat ("Apuntes para un génesis"), Sagrario del Peral (creadora del Cabaret de las Letras Dispersas) y Rebeca Álvarez Casal del Rey (directora de la colección y autora de "Suponiendo la cicatriz como posibilidad de la herida).
A modo de guinda la intervención del poeta fonético Jesús Ge.


Será el próximo lunes 27 de diciembre, a las 21h, en Los Diablos Azules (Apodaca, 6, metros Tribunal y Bilbao)


lunes, 20 de diciembre de 2010

El espejo (Cristina Morano, "El ritual de lo habitual")


El espejo

Leer a Lewis Carroll y poner
literalmente el cuerpo al otro lado
del espejo. Y a ver si nos encuentran,
coño, que quien nos busque tenga
que hacer a un lado su propia imagen.









domingo, 19 de diciembre de 2010

Tata (diminutivo de Fuensanta) joven murciana a punto de casarse. (Cristina Morano, "El ritual de lo habitual")

Tata (diminutivo de Fuensanta) joven murciana a punto de casarse


No soy un hombre* soy un cisne**.
Antes de acabar mi tercer máster
y casarme habré probado
cada droga, cada postura, cada universitario
de al menos tres continentes;
los usamos como salita de comedor,
cuando nos vamos, los pobres batracios
están llenos de pipas, de compresas mojadas,
de joyería falsa que ya no nos apetece.
A eso llamamos el lado salvaje,
el territorio de los criados:
porque no entienden mi aburrimiento
me suponen Profundidad.

Diseño mi propia casa, permito
a los especialistas
intervenir en determinados espacios
que atañen a la estructura
pero nunca al acabado. Igual
sucede con mi vestido de novia,
el aderezo final del recogido
pertenece a la historia de tu patria.

Me criaron para sostener una pieza
de amatista o unos rubíes birmanos,
–“sangre de paloma” los llaman–.
Pero no soy una paloma, recuerda:
soy un cisne, me deslizo y me deseas,
soy el poder también para tu cuerpo
y tengo más de 300 bolsos.


*Según la RAE, Hombre: (Del latín. homo,nis). Ser
animado racional, varón o mujer.
**Jóvenes elegantes de la alta sociedad.